Extraordinary Graces
What graces are available and how do we receive them?
In her Diary, St. Faustina records a special promise given to her by Jesus. He told her to communicate it to the whole world:
My daughter, tell the whole world about My inconceivable mercy. I desire that the Feast of Mercy be a refuge and shelter for all souls, and especially for poor sinners. I pour out a whole ocean of graces upon those souls who approach the fount of My mercy (699).
In three places in her Diary, St. Faustina records our Lord's promises of specific, extraordinary graces:
I want to grant a complete pardon to the souls that will go to Confession and receive Holy Communion on the Feast of My mercy (1109).
Whoever approaches the Fountain of Life on this day will be granted complete forgiveness of sins and punishment (300).
The soul that will go to Confession and receive Holy Communion will obtain complete forgiveness of sins and punishment (699).
To receive these graces, the only condition is to receive Holy Communion worthily on Divine Mercy Sunday (or the Vigil celebration) by making a good confession beforehand and staying in the state of grace and trusting in His Divine Mercy.
By these conditions, our Lord is emphasizing the value of confession and Holy Communion as miracles of mercy. The Eucharist is Jesus, Himself, the Living God, longing to pour Himself as Mercy into our hearts.
Gracias extraordinarias
¿Qué gracias están disponibles y cómo las recibimos?
En su Diario, Santa Faustina registra una promesa especial que Jesús le hizo. Le dijo que lo comunicara a todo el mundo:
Hija Mía, habla al mundo entero de Mi inconcebible Misericordia. Deseo que la Fiesta de la Misericordia sea refugio y amparo para todas las almas, y especialmente para los pobres pecadores. Derramo todo un océano de gracias sobre aquellas almas que se acercan a la fuente de Mi Misericordia (699).
En tres lugares de su Diario, Santa Faustina registra las promesas de nuestro Señor de gracias específicas y extraordinarias:
Quiero conceder un perdón completo a las almas que se confesarán y comulgarán en la fiesta de Mi misericordia (1109).
A quien se acerque a la Fuente de la Vida en este día se le concederá el perdón total de los pecados y de las penas (300).
El alma que se confesará y comulgará obtendrá el completo perdón de los pecados y de las penas (699).
Para recibir estas gracias, la única condición es recibir dignamente la Sagrada Comunión el Domingo de la Divina Misericordia (o la celebración de la Vigilia) haciendo una buena confesión previa y permaneciendo en estado de gracia y confiando en Su Divina Misericordia.
Por estas condiciones, nuestro Señor está enfatizando el valor de la confesión y la Sagrada Comunión como milagros de misericordia. La Eucaristía es Jesús mismo, el Dios vivo, anhelando derramarse como Misericordia en nuestros corazones.